
"Pero Verenna estaba hambrienta más que sedienta. Quería morder, morder golosamente algo que reventara en jugo o sangre suculenta. Buscó en el dressoir la fuente de frutas. Habría necesitado duraznos o peras para aplacar en su pulpa carnal su apetencia. No había más que pomelos, bananas, nueces, ananás, limones: todo áspero, duro y agrio al tacto visual. Exacerbada apuró entonces su whisky. Encendió un cigarrillo. Y confió a las volutas la tarea de remontar las alas caídas de su decepción."
Juan Filloy
2 comentarios:
azulina cabellera tenía a los 16, sadandsic
nos vemos a la güelta!
Buen viaje Emma.
Las vamos a extrañar.
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